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27 de mayo de 2012

Hijas de un dios menor.

'Trata a tus soldados como tus hijos y te seguirán a todos lados, 
pero trátalos como a tu hijo más preciado y te seguirán hasta la muerte.' 
-El arte de la guerra-
Sun Tzu, general, estratega y filósofo chino.



   En mitad de la noche. De una noche entre tantas. Así fue como aquel abnegado soldado os encontró por primera vez. Aparecisteis poco a poco, a medida que la oscuridad y la distancia os permitieron ir revelándoos. Sólo la experiencia, el instinto, ciertos antecedentes y un sexto sentido, del cual aquel cauto cruzado hubiera preferido carecer, le impedían tomarse en serio la alegórica imagen que sus cansados ojos dibujaban en su fantasiosa mente: sí, por un momento contempló vuestro advenimiento, surgiendo de entre las nubes, en triunfal cabalgada sobre la dorada montura que sólo vosotras creíais dominar, pero la vuelta a la realidad y, sobretodo, la ausencia del grito de guerra inherente a las valientes y aguerridas hijas de Wotan y Erda, le convencieron de que no erais, ni mucho menos, ellas. Una pena, porque pudisteis haberlo sido, teníais las ganas, el empuje y los medios necesarios, pero ¡ah!   os faltó -y no os culpa- el honor. No, no os culpa, porque, de la misma manera, que vosotras no sois semidiosas, él tampoco es un semihumano y, por lo tanto, os comprende. ¡Lástima, hubierais podido ser unas grandes valquirias

'Cabalgata de las valquirias'

-Hojotoho! Hojotoho!
Heiaha! Heiaha!
-Helmwige! Hier! 
Hieher mit dem Roß!
-Hojotoho! Hojotoho!
Hojotoho! Hojotoho!
 Heiaha! Heiaha!
-Heiaha! Heiaha!
-Zu Ortlindes Stute 
stell deinen Hengst:
mit meiner Grauen 
grast gern dein Brauner!
-Wer hängt dir im Sattel?
-Sintolt, der Hegeling!
-Führ' deinen Brauen 
fort von der Grauen:
Ortlindes Mähre 
trägt Wittig, den Irming!
-Als Feinde nur sah ich 
Sintolt und Wittig!
-Heiaha! Die Stute 
stößt mir der Hengst!
-Der Recken Zwist 
entzweit noch die Rosse!
-Ruhig, Brauner!
Brich nicht den Frieden!
-Hoioho! Hoioho!
Siegrune, hier! 
Wo säumst du so lang?
-Arbeit gab's!
Sind die andren schon da?
-Hojotoho! Hojotoho! Heiaha!
-Heiaha!
-Hojotoho! Hojotoho! Heiaha!
-Grimgerd' und Roßweiße!
-Sie reiten zu zwei.
-Gegrüßt, ihr Reisige!
Roßweiß' und Grimgerde!
-Hojotoho! Hojotoho! Heiaha!
-Hojotoho! Hojotoho! 
Heiaha! Heiaha!
-In Wald mit den Rossen 
zu Weid' und Rast!
-Führet die Mähren 
fern von einander,
bis unsrer Helden 
Haß sich gelegt!
-Der Helden Grimm 
büßte schon die Graue!
-Hojotoho! Hojotoho!
-Willkommen! Willkommen!

-¡Hojotoho! ¡Hojotoho!
¡Heiaha! ¡Heiaha!
-Aquí, Helmwinge,
trae tu caballo hasta aquí.
-¡Hojotoho! ¡Hojotoho! 
¡Hojotoho! ¡Hojotoho!
¡Heiaha! ¡Heiaha!
-¡Heiaha! ¡Heiaha!
-Pon tu semental
junto a la yegua de Ortlinde:
a tu caballo gris le gustará pastar
junto a mi yegua parda.
-¿Quién es el que cuelga de tu silla de montar?
-Sintolt, el Hegling.
--Pues entonces, separa
a mi caballo gris
'Valkyrien' de Peter Nicolai Arbo.
de tu yegua parda.
-La yegua de Ortlinde lleva
a Wittig, el Irming.
-Siempre he visto enemistados a
Sintolt y Wittig.
-¡Heiaha! ¡Heiaha!
 Los sementales
están empujando a mi yegua.
-La disputa entre los dos guerreros
incluso hace que sus caballos riñan.
-¡Quieto, Bruno!
No armes jaleo.
-¡Hoioho! ¡Hoioho!
Tú, Siegrune,
¿dónde has estado que has tardado tanto?
-Tenía trabajo que hacer.
¿Ya han llegado las demás?
-¡Hojotoho! ¡Hojotoho!
¡Heiaha!
-¡Heiaha!
-¡Hojotoho! ¡Hojotoho!
¡Heiaha!
-¡Grimgerde y Rossweisse!
-Ya vienen.
-Saludos, amazonas
Rossweisse y Grimgerde.
-¡Hojotoho! ¡Hojotoho!
¡Heiaha!
-¡Hojotoho! ¡Hojotoho!
¡Heiaha! ¡Heiaha!
-Llevad los caballos al bosque
para que puedan pastar y descansar.
-Mantened las yeguas
bien separadas hasta que
el odio del héroe
se haya calmado.
-El caballo gris ha sufrido
a causa de la furia del enemigo.
-¡Hojotoho! ¡Hojotoho!
-¡Bienvenidas! ¡Bienvenidas!

(Traducción recogida en  www.diewalkure.com.ar).
Este reconocible tema forma parte de La valquiria, segunda de las cuatro óperas que forman la monumental obra El anillo del nibelungo (El oro del Rhin, La valquiria, Sigfrido y El ocaso de los dioses), compuesta por el músico alemán Richard Wagner entre los años 1848 y 1874 y basada en figuras de la mitología germánica. En este fragmento que habéis podido escuchar, el más conocido de la tetralogía (y casi de la obra wagneriana, si tenemos en cuenta la Marcha nupcial de Lohengrín), se representa el encuentro paulatino de  las ocho valquirias hermanas de Brunilda en lo alto de una montaña, para preparar el transporte de las almas de los héroes caídos en combate al Walhalla, una especie de Olimpo pero a la escandinava. Mientras se sucede tal encuentro al compás de la archiconocida melodía, las valquirias exclaman, entre saludo y saludo, su conocido grito de guerra: ¡HOJOTOHO! ¡HEIAHA! Poco después de esta escena se presentará Brunilda, la novena hermana, a la postre, la más valiente y aguerrida y, por si fuera poco la valquiria favorita de papá, el dios Wotan, a quien ha desobedecido gravemente y de quien huye como alma que lleva el diablo, para lo cual solicita ayuda a sus hermanas, pero... no os cuento más. Si os pica la curiosidad, ¡misión cumplida! Ahora depende de vosotros y de las ganas que tengáis de conocer más sobre tan apasionante historia.
Permitidme una última pregunta: ¿codiciaríais un anillo mágico que os concediera el poder de gobernar el mundo a cambio de renunciar para siempre al amor?

Lo sabía.

Yo tampoco.

Pero sé de un abnegado soldado que sirvió a las órdenes de quienes a cambio de mucho menos que ese anillo mágico, renunciaron al honor.

Y su dios-padre, que no sólo no las castigó, sino que las alentó -"le haremos una oferta que no podrá rechazar"- perdió la divinidad que durante toda una vida y con tanto esfuerzo se había labrado.

Y se quedó en un dios menor.

O mejor dicho: en un dios venido a menos.

'The Godfather Waltz'

Bellísimo tema de Nino Rota, compositor italiano del cual destacan especialmente sus obras para el cine, como este vals escrito para la película El Padrino (1972), de Francis Ford Coppola y basada en la novela homónima de Mario Puzo. Sin embargo, hubo que esperar a que hubiera una 2ª parte para que la Academia de los Oscar de Hollywood le concediera tan merecido premio. Me he declinado por éste, que no es el tema principal del film, simplemente por el aire tan melancólicamente romántico y a la vez doloroso que desprende esa maravillosa trompeta. 

¡Ah! A quienes habéis aguantado y llegado hasta aquí os diré qué fue de aquel abnegado soldado: se le ha visto vagando, que no vagueando,  por hermosas montañas e inescrutables caminos, en busca de un Señor, de un Don, en definitiva, de un Dios, así, con mayúscula, al que servir fielmente sabedor de que el descanso eterno de su alma en el Walhalla estará asegurado.


Sí, se le ha visto. Y quienes se han encontrado con él juran que le han visto sonreír.


Podéis creerlo.


O no.












           

22 de mayo de 2012

Calma, equilibrio y esperanza.

"El sol no se ha puesto aún por última vez".
Tito Livio, historiador romano.





¡Vaya! Parece que llevo un tiempo sin aparecer por aquí, ¿me echabais de menos, verdad? 
¡Ah!, pues yo a vosotros... sí.
Como atenuante os diré que he sufrido una gran pérdida, no es irreparable pero me llevará algún tiempo recuperar lo perdido, que lo haré, para eso está la ESPERANZA, que es lo último que se pierde. Pero antes, y más difícil lo veo, he de acostumbrarme al nuevo status quo, intentando mantener un obligado EQUILIBRIO sobre la cuerda floja en que se ha convertido la confortable autopista por la que antes transitaba, equilibrio que he de mantener para no caer en abismos ya conocidos y de infausto recuerdo.
Hace poco participaba en un foro literario respondiendo a una pregunta sobre cuáles eran nuestras principales fuentes de inspiración, argumentando yo que la observación de las vivencias cotidianas: una simple conversación, una noticia, una canción, un viaje, una fecha señalada, etc, con el matiz añadido de que el caudaloso cauce que de esas fuentes manaba, solamente fertilizaba las extensas tierras de mi imaginación al amparo de la oscuridad y de la soledad de la NOCHE.


Sí, he perdido a mi amada noche.
Y, desde entonces, camino entre tinieblas. 
Y sólo las luces que adivino en el horizonte, me alientan a continuar.
Por eso he de mantener la CALMA.
Porque sé que cada una de esas luces lleva un nombre.
Vuestro nombre. 
  
'Serenata nº 10, Gran Partita'
(3er. mov. Adagio)


Tercer movimiento de la Serenata nº10 en Si bemol mayor para 2 oboes, 2 clarinetes, 2 corni di bassetto, 2 fagotes, 4 trompas y 1 contrabajo, bautizada como Gran Partita y compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart allá por 1781. De los 7 movimientos que forman esta obra, este sublime Adagio, que está en Mi bemol mayor, es definido como ' la voz de Dios' en la película Amadeus (1984) por el mismísimo Salieri, a quien se le reconcomen las entrañas tratando de comprender como Dios había podido elegir a un ser tan vulgar como Mozart como portavoz. 


El s. XVIII fue la época dorada de la Serenata, composición orquestal que solía interpretarse al anochecer, en prime time, que diríamos hoy, y si el tiempo lo permitía, al aire libre, en los jardines de los palacios de la jet-set de entonces. Su origen está en las tiernas canciones que al caer la tarde cantaban a pie de balcón los enamorados a sus amadas, y su nombre proviene del término sereno, de serenidad, calma, sosiego, cosa que supongo comprendéis si habéis escuchado la muestra elegida. Yo me sitúo más cerca de la opinión del buen Salieri cinematográfico: una obra cargada de gran nostalgia, frustrante nostalgia
Agotadora nostalgia, añado yo.

No importa, exhausto o no, seguiré ascendiendo a esta hermosa montaña, quizás con menos asiduidad, no lo sé, pero cada vez con más fuerza e ilusión. 

O no.